16 de julio de 2012

No tiene sentido... pero ella así lo siente.


 ¿Qué pasa cuando el soñar ya no te ayuda a hacer la realidad soportable? ¿Qué pasa cuando pierdes toda ilusión ? ¿Toda razón? ¿La esperanza? Llueve y no te importa. Piensas y no entiendes. Te haces mil preguntas que no tienes la respuestas. ¿Por qué tú? ¿Por qué esto? ¿Hiciste algo malo? ¿Es un castigo?

Vuelves a pensar. Intentas recordar algo malo que hiciste, por lo cual ese ser superior pudiera haberte castigado. Pero no sabes. Cometiste errores como cualquier ser humano. Nada menos. Nada más. Entonces... ¿Por qué te tocó vivir todo esto? ¿Después de la tormenta, hay luz?

Las gotas de la lluvia caen en tu pálido rostro, mezclándose con las lágrimas que llevas años aguantando. Soportaste caíadas y te volviste a levantar sin quejarte. Volviste a caer y volviste a levantarte, y la sonrisa nunca te abandonó.

Pero esta se cansó. Tus fuerzas se agotaron y te quedaste en el suelo, mojándote por la lluvia y no tienes más fuerzas y suficientes ganas para volver a levantarte. ¿Por qué est tan duro? ¿Por qué la fuerza te abandonó? ¿Por qué la ilusión se marchó?

Te gustaria no sentir. Pero ese fue tu problema; sentir demasiado. ¿Se pueden abandonar viejos habitos? No, no lo crees. Te preguntas qué te queda. Te preguntas si vale la pena volver a levantarte. Sabes que tu cuerpo no puede más, pero tu cabeza quiere intentarlo. Tu alma destrozada busca en vano aferarse a algo.

Suspiras y piensas; Una vez más... y si no funciona, pues que no funcione.

La tormenta se fue... y el sol salió.

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